La eficiencia operativa ya no es un «extra» en las estrategias de crecimiento; es el oxígeno de cualquier empresa moderna. Si estás leyendo esto, es probable que tu equipo de marketing o IT esté ahogado en tareas repetitivas y sepas que la solución pasa por conectar tus aplicaciones. Aquí es donde surge el gran dilema del ecosistema Low-Code: Make vs N8N.
Durante años, en Inprofit hemos implementado ambas soluciones. Hemos visto empresas escalar maravillosamente con la interfaz visual de Make y hemos visto a departamentos de IT respirar aliviados con la soberanía de datos de n8n. Pero en 2026, con la Inteligencia Artificial redefiniendo las reglas del juego y los algoritmos de búsqueda priorizando la respuesta precisa, la elección no es tan simple como «el más barato» o «el más bonito».
¿Cuál es la mejor herramienta para orquestar tu negocio? Vamos a diseccionar ambas plataformas, no desde la teoría, sino desde la trinchera de la implementación real.
Curva de aprendizaje: Visualización frente a control
Para entender la diferencia, primero debemos mirar bajo el capó. Make (anteriormente Integromat) nació con una premisa clara: democratizar la integración. Su interfaz es, sin duda, una de las más atractivas del mercado. Trabajar con Make se siente como jugar; mueves burbujas, conectas módulos y ves cómo los datos fluyen de forma hipnótica.
Es la opción predilecta para los equipos de marketing que no quieren depender de desarrolladores. Si necesitas conectar tu CRM con Google Sheets y enviar un aviso a Slack cuando entra un lead, Make te permite hacerlo en minutos con una lógica visual muy intuitiva.
¿Qué ocurre cuando miramos a n8n?
Aquí la historia cambia. N8N se presenta como una herramienta fair-code que apuesta por la flexibilidad total. Aunque también utiliza una interfaz de nodos visuales, su lógica está mucho más cerca de la programación tradicional.
Si en Make «arrastras y sueltas», en n8n «arquitectas». Esto no significa que sea inaccesible, pero sí que premia al usuario que no tiene miedo a tocar un poco de JavaScript. Mientras Make intenta ocultar la complejidad para facilitar el uso, n8n te entrega las llaves del reino para que manipules los objetos JSON directamente. Para un perfil técnico, esto es libertad pura; para un perfil puramente creativo, puede ser una barrera de entrada inicial.
Nota: En Inprofit hemos notado que las curvas de aprendizaje se han acortado gracias a la IA. Ahora, tanto en Make como en n8n, puedes pedirle al asistente que te genere la estructura del escenario, reduciendo la fricción inicial en ambas plataformas.
Escalabilidad y modelo de precios
Hablemos de dinero, porque aquí es donde la batalla Make vs N8N se vuelve crítica para las Pymes y grandes empresas. El modelo de negocio de estas dos herramientas es radicalmente opuesto y elegir mal puede costarte miles de euros al año en sobrecostes operativos.
Make opera bajo un modelo SaaS clásico basado en «operaciones». Cada vez que tu automatización realiza una acción, el contador sube. ¿El problema? Si tienes un proceso ineficiente o un volumen de datos masivo (imagina sincronizar un e-commerce con miles de pedidos diarios), tu factura puede dispararse exponencialmente. Hemos visto clientes tener que apagar escenarios a mitad de mes porque se habían comido el presupuesto de operaciones.
La alternativa del «Self-Hosting»
N8N rompe la baraja con su capacidad de self-hosting (autoalojamiento). Puedes instalar n8n en tus propios servidores. Esto significa que no pagas por operación, sino por la potencia de tu servidor. Si tienes un VPS modesto, puedes ejecutar millones de flujos de trabajo por un coste fijo ridículo.
¿Es todo color de rosa con n8n? No necesariamente. Mantener tu propio servidor implica costes de mantenimiento, actualizaciones de seguridad y monitorización técnica. Lo que ahorras en licencias, lo inviertes en horas de DevOps. Sin embargo, para volúmenes altos de datos, la balanza económica casi siempre se inclina hacia n8n.
Privacidad y GDPR: Un factor decisivo en Europa
En un entorno digital donde la privacidad es la moneda de cambio y las normativas europeas son cada vez más estrictas, la ubicación de los datos no es un tema menor.
Al usar Make, tus datos pasan por sus servidores (generalmente alojados en AWS en zonas que puedes elegir, incluida la UE). Son seguros y cumplen con la GDPR, sí. Pero los datos salen de tu infraestructura.
Con n8n en su versión autoalojada, los datos nunca abandonan tu perímetro. Para sectores como la banca, salud o seguros, donde la confidencialidad es crítica, n8n suele ser la única opción viable. Mantener la soberanía de los datos garantiza que ningún tercero, ni siquiera el proveedor de la herramienta de automatización, tenga acceso a tu información sensible.
Integración con IA: El nuevo campo de batalla en 2026
Llegamos al punto que está redefiniendo el sector Martech. Ya no automatizamos solo «si pasa A, haz B». Ahora creamos agentes autónomos que leen, interpretan, generan contenido y toman decisiones. ¿Cómo se comportan nuestros contendientes aquí?
Make ha hecho un esfuerzo titánico por integrar módulos nativos de OpenAI, Anthropic y otros LLMs. Su facilidad para encadenar una respuesta de ChatGPT con una base de datos de Notion y un borrador de Gmail es asombrosa. Es perfecto para generar contenido, clasificar leads por sentimiento o automatizar respuestas de soporte de nivel 1.
La potencia de los Agentes en n8n
Sin embargo, n8n ha dado un paso más allá con la incorporación de LangChain en sus nodos nativos. Esto permite crear flujos de trabajo de IA mucho más complejos, con memoria conversacional y capacidad de razonamiento avanzado, de una forma que en Make requeriría una arquitectura mucho más enrevesada (y costosa en operaciones).
Si tu objetivo es construir agentes de IA que realicen tareas complejas, consulten múltiples fuentes de documentación interna (RAG) y ejecuten acciones secuenciales basadas en razonamiento, la arquitectura de n8n ofrece una ventaja estructural significativa hoy en día.
¿Cuándo elegir cuál? El veredicto
No existe una «mejor herramienta» universal, existe la herramienta adecuada para tu contexto empresarial. Basándonos en nuestra experiencia implementando soluciones digitales, aquí tienes nuestra matriz de decisión rápida:
Elige Make si:
- Tu equipo de marketing o ventas va a gestionar las automatizaciones directamente.
- Priorizas la velocidad de implementación y la facilidad de uso sobre el coste por operación.
- Tus flujos de trabajo son lineales y no manejan volúmenes masivos de datos en tiempo real.
- Prefieres un entorno 100% gestionado en la nube sin preocuparte por servidores.
Elige n8n si:
- Tienes un equipo técnico o un partner tecnológico (como Inprofit) que pueda configurar el entorno.
- La privacidad de los datos es innegociable y necesitas self-hosting.
- Vas a procesar grandes volúmenes de datos y el coste por operación de Make es inviable.
- Estás desarrollando agentes de IA complejos que requieren gestión avanzada de memoria y cadenas de pensamiento (LangChain).
La importancia de una arquitectura de datos unificada
Más allá de la herramienta, el éxito de la automatización reside en la estrategia. De nada sirve tener el mejor motor si la gasolina (tus datos) es de mala calidad o si las carreteras (tus procesos) están rotas.
La caída de visibilidad que muchas empresas sufrieron en el Core Update de 2025 nos enseñó que la calidad y la estructura lo son todo. Lo mismo aplica a tus operaciones internas. Una mala automatización solo consigue que cometas errores a una velocidad vertiginosa.
En Inprofit, no nos casamos con una herramienta; nos casamos con los resultados. Analizamos tu infraestructura actual, tus objetivos de negocio y diseñamos una arquitectura de automatización que escale contigo, ya sea utilizando la agilidad visual de Make o la potencia bruta de n8n.
La pregunta no es si debes automatizar, sino cuánto dinero estás perdiendo cada día que pasas haciendo tareas manuales que una IA podría resolver en milisegundos.
¿Listo para transformar tu eficiencia operativa?
La tecnología avanza rápido, pero tu negocio puede ir más rápido aún. Si te sientes abrumado por la elección técnica o sabes que tus procesos actuales están frenando tu crecimiento, es hora de hablar con expertos que entienden tanto el código como el negocio.
En Inprofit, somos especialistas en auditar, diseñar e implementar ecosistemas de automatización a medida. No dejes que la parálisis por análisis te detenga.



